Al principio éramos dos, fuimos novios y padres, además de músicos y docentes, sin embargo nos dimos cuenta que en realidad éramos algo más que nosotros y la música; porque sentíamos la necesidad de crear, buscar y compartir pero nunca estábamos lo suficiente preparados o no era el momento adecuado de iniciar “el proyecto”; así, pasaron algunos años, mientras conseguíamos éxitos personales y profesionales aderezados con premios, colaboraciones y participaciones en conciertos y festivales, nuestras vidas se reducían a estudiar, trabajar, preparar espectáculos y conciertos sin parar…hasta que nacieron ellas, Leire y Chloe.  Ahora somos cuatro y una gatita, Greta; más un mar de preocupaciones, e inquietudes por la educación de nuestras bebas. Tras mucho reflexionar y buscar sentimos que es el momento de aportar, compartir y enseñar a todos esos padres y madres de familia, como disfrutar con la música y de la música en el día a día de sus hijos.

 

“Proyecto Helade” lo componemos una familia normal, María el cerebro y la mamá paciente que mantiene la calma en los momentos de estrés y Luis el motor del día a día de su familia y el papá que se presta a todo, y juntos descubren cada día algún pequeño gesto que chifla a sus bebas, lo único que nos diferencia de otras familias es que tenemos gemelas y somos músicos profesionales que quieren ayudar a desarrollar una idea educativa diferente a través de la música.

 

Hoy en internet se encuentra de todo, pero nada como nuestro plan. Somos especiales y tenemos una ventaja con respecto a otros blogs, todo lo probamos con nuestras bebas y pronto nos conoceréis, porque a través de nuestro video-blog, os vamos a invitar, mostrar y enseñar el Musical Planet de Proyecto Hélade; si te interesa y quieres conocer más quédate y síguenos porque es el viaje más apasionante que vamos a emprender y tú puedes aprovecharte y disfrutar de ello con tus hijos. ¡¡¡Viva la música, la educación y el ocio en familia!!!

La creatividad no es un don, se aprende igual que se aprende a leer. Cada individuo debe buscar su pasión, es decir, debe ser capaz de encontrar por sí mismo o mediante la ayuda de otros sus aptitudes, sus pasiones y sus oportunidades.